Laburo España: 250.000 ofertas de empleo

Lobogrino

Acerca de

Un simple cajón desastre de ideas peregrinas.

Búsqueda

Categorías

Sindicación

Añadir a Feedness
RDF XML ATOM

Créditos

Diseñado por Studio.st
Online gracias a Bitacoras.com

Jueves, 05 de octubre de 2006

VIAJE Y LLEGADA: LA CASA VOLADORA Y GENISTA CALIENTE

6-Agosto-2006

Jueves 10’30 de la noche. Subo al autocar. Me esperan once largas horas de viaje. Me instalo en el asiento: Fangoria en los oídos. Me gustan los viajes largos y pesados: hacen que desconectes del lugar que dejas y te prepares para el que te recibe. Al cabo de un rato cambio música por tapones de silicona en los oídos. Tira en la nariz para respirar mejor. Camisa de manga larga: aire acondicionado en exceso fuerte. Perneras de los pantalones. Cojín. Ya estoy preparado para viajar.
Primera parada: Alfajarín, junto a Zaragoza. Siempre me ha maravillado la capacidad de los camareros de esa área de servicio para hacer veinte cosas a la vez. Pido un café y cronometro. En veintitrés segundos me sirve el café, me lo cobra. Le pone un zumo y se lo cobra a la mujer de mi lado. Y sin perder la sonrisa. A las 2 de la madrugada...
Al pasar por Zaragoza me acuerdo de gente especial que he conocido ahí.
Duermo del tirón hasta Burgos. Despierto. Miro la hora y la ciudad. A lo lejos se intuye en amanecer. Durante un momento pienso: “Que diferente esta ciudad a la Barcelona que dejo. No, este no es mi lugar”. Área de servicio de Serrano. Junto a Burgos, hace frío. ¡Hace frío! ¡Que gusto! Con los calores que he pasado en Barcelona las últimas semanas. Estiro los músculos. Vuelvo a cerrar los ojos. Los abro. Ya de día a pocos kilómetros de Benavente. Ni me he enterado del paso por Palencia. Recojo el cojín, los tapones. Me quito la tira antirronquidos de la nariz, la camisa de manga larga, las perneras de los pantalones desmontables, voy al baño y me lavo la cara: por viajar 11 horas en un autocar no hay que llegar hecho un guiñapo…. Música: “Voyager” de Mike Olfield. Todo está calculado. Preparando mente. Pasando Benavente empiezo a tener la sensación de casa y de que mental y físicamente la Barcelona del bochorno y del anciano desnudo por las Ramblas de ayer queda muy lejos...
El castillo de Puebla, pocos metros antes de bajarme, es como la primera puerta hacia mi tierra. Pienso en mi abuelo encerrado allí varios meses por ser amigo de un republicano...
Bajo del autocar: la chica que iba en el asiento de atrás también va al Valle de los Lobos: se acuerda de mí: cuando era niña le enseñé algún juego. Llegan mi padre y mi prima a buscarme. Otro tramo más. El túnel es la siguiente puerta: la entrada en el Shangrilá verde y frondoso que es el valle.
Tras el puente sobre el río, la dura cuesta y los huertos: ¡EN CASA! Son casi las once de la mañana y hace fresco. ¡Que gusto! Besos, muchos besos. ¡MAMÍÍ! “Hombree, ¿cómo estás?, ¿traes muchos días?...”. Mi madre esta amasando una empanada. Que bien huele. Como cuando éramos niños. ¡Es fantástico estar en casa! Mil cosas que contarnos. Venga hablar.
Sales a la calle y todo el mundo te saluda y te pregunta. Sí, esto es volver. Al poco de llegar me acerco al cementerio, como siempre, a hablar con los que ya no están...aquí...
A la vuelta veo una casa que, hace cuatro meses no estaba. Lucía me explica que la llevaron “volando” por encima de los tejados, que la trajeron de Madrid con todo: “con las camas hechas y el “cagadero” a punto. Estaba todo el pueblo mirando: aquí nunca habíamos visto nada igual”...No entiendo lo que me dice: me imagino un helicóptero llevando una casa y posándola en un solar...no, no puede ser. El cansancio del viaje me juega malas pasadas...Mi madre me lo explica: por lo visto es un módulo prefabricado de hormigón y ladrillo que trajeron en un camión y, para poderla poner en el zócalo preparado del solar, la tuvieron que subir con una grúa por encima de los tejados de las casas vecinas. Me sigue costando entenderlo: “¿y no podían construirla como todo el mundo? Desde luego, estos paletos venidos a más son capaces de cualquier majadería por hacerse notar”. Desde que la pusieron le llaman “la casa voladora”. Yo, sinceramente, no me lo acabo de creer. Me parece más factible la hipótesis de que todos los habitantes del pueblo han sido abducidos, o han sufrido una suerte de alucinación colectiva producto de cucurriles (las setas que se cogen aquí) en mal estado o del agua del caño que abastece las casas. Como cuando en algunos sitios veían apariciones de la Virgen y eso...
El día siguiente, con Bruja en casa, vamos a la ermita a la Fiesta de Las Nieves. Bruja ríe con mis palabros: “plétora” y alguno más. Bonito paseo hasta la ermita.
Como ayer pasé la mayor parte del día en casa toda la gente te saluda. Es cansado pero es bonito: es tu gente, los tuyos. El que le robabas fruta a la vuelta del río (los niños de ahora no lo hacen: van a la tienda y compran montones de chuches...), el que le pisabas los millos (maíces) buscando nidos de pájaros,... (ahora buscan el politono pa ser más modernos que nadie...¡ que pena!)
Veo a Luís. Llora. Y empiezo yo. Lo de Balbina es demasiado reciente. En la iglesia Nieves se pone a mi lado: la abrazo: “Jose hoy es un día muy difícil”. No puedo decirle nada: sólo estar a su lado. A la vuelta de la comunión le vuelvo a pasar el brazo y la lluvia salada desborda lacrimales. Nieves y yo toda la infancia juntos, peleándonos y sin dejar de querernos nunca. Lo mismo con Luís y con Javi. Ahora somos adultos y nos podemos decir mil cosas con una mirada. Vuelvo al pueblo con Isa y Kiko: más de lo mismo. Aquellos amigos que vivíamos mil aventuras siempre juntos de niños, que de adolescentes nos separamos y buscamos nuestro lugar en el mundo, ahora, en plena treintena nos reencontramos como auténticos amigos capaces de expresarnos mil cosas con una simple mirada o con un gesto. Hay pocas cosas más auténticas que te hagan sentir mejor.
Excelente comida familiar. Nadie hace la empanada tan bien como mamá. Bruja se va. Es un sábado con tarde de domingo. Pesada. Cálida. Empiezo “La catedral del Mar” y me dedico toda la tarde a leer. Por la noche hay verbena. Paso: no me gusta bailar. Veo Salsa Rosa (vale, lo sé...pero se pelean Maite Zaldíbar y Raquel Bollo...).
Desayuno magdalenas recién hechas...a las 11 de la mañana. Subo a ver la finca de los castaños de mamá. Hay unos helechos que tengo que arrancar y unas ramas secas que tengo que quitar. Me acerco a ver los castaños jóvenes que plantó papá. Por el camino se cruza una lagartija. Me paro, le acerco una hierba, se para y le da con una pata, río en silencio. Juego con una lagartija y una hierba durante casi cinco minutos. ¡Esto es vida!.
Antes de llegar a la finca de los castaños jóvenes me paro un momento. Huele a genista caliente. Si en Nuria olía a pino caliente el aroma de las mañanas veraniegas del Pueblo de los Lobos es a genista caliente. Un aroma dulzón y embriagador que va íntimamente ligado a mí. Suenan cigarras por doquier. Charlo con los castaños jóvenes: “a ver si no os secáis este año...”.
Nieves y Toño están con su hija: es preciosa. Hablamos un rato. Charlas intranscendentes que reconfortan el espíritu.
Voy a visitar la Huerta de la Abuela (donde Bruja, en el futuro instalará una casa rural: “Can Yaya”...) el abruñeiro (endrino por estos lares) negro silvestre está cargado, lo mismo que el nogal del regato. Me acerco al otro huerto: las patatas empiezan a estar secas. Pronto se podrán sacar. Hay algún tomate que empieza a colorear. Corto un par de ramas de menta. “Esta tarde me voy a hacer una infusión deliciosa”. Todos estos movimientos por el pueblo aderezados con saludos y charlas con la gente. Que distinto es esto de la impersonal ciudad. Incluso con las críticas y las disputas, se respira una tranquilidad a genista caliente y autenticidad. Salir a la calle y conocer a quien pasa a tu lado es fantástico (aunque el que pasa a tu lado sea un capullo al que apenas dices un “hola” por cortesía; que las rosas tienen sus espinas...) y rodeados de bosques de robles y castaños, de manzanos y cerezos, de abedules y fresnos.
Esta noche: súper concierto en la Plaza del Pueblo: “Luar na Lubre”: estaré con mi gente de siempre, escuchando buena música celta, bajo una cúpula de estrellas como sólo se ven aquí...
Ha sido un buen aterrizaje.
Seguiremos informando...

Por: lobogrino | General | Comentarios (10) | Referencias (0)

Comentarios

Como siempre amigo... GRACIAS! Parece que, al leerlo, nosotros también viviésemos esos días de descanso en el valle de los lobos.
Paz y bien!
Nando

Nando | 05-10-2006 15:08:58

BIENVENIDO... Te esperaba...
Besos

Ana al Sur del Mundo | 05-10-2006 15:34:34


Qué bueno que ya volviste!!!! He estado entrando y saliendo d etu blog varias veces estos días, me extrañaba tu ausencia, aunque la verdad yo llevo un par de semanas super-vaga y no actualizo.

Cuánto reencuentro veo en tu entrada de hoy, a veces, me dan ganas de irme durante un largo tiempo para echar de menos a mi gente y a la vuelta abrazarlos con más intensidad.

Besitos.

chica fina opina | 05-10-2006 19:34:02

Toma ya regreso!
Qué bien tenerte otra vez aquí, este lado de la moñtana se quedó muy solito sin tí.
¿Cómo haces para llevarnos por el bosque solo con palabras?
Bienhallado,corazón de lobezno.

pon | 05-10-2006 20:34:52

estoy deseando q fangoria saque su próximo cd, q será en nada....gracias por volver....

kss

sinfonia agridulce | 06-10-2006 07:46:26

Josep,
si cirras los ojos y conoces tu pueblo(es mi caso)
nos transportas allá.
Además los mimitos de los papis son tan necesarios.
Me ha gustado. Nos vemos mañana.
Besos. Lola

lola | 06-10-2006 14:05:08

Me ha encantado conocer tu casa, he visitado contigo el lugar de tus orígenes.
Yo tambien vivo en Barcelona, pero nací en el sur, en Granada, y periodicamente me entra la "morriña " y hago exactamente como tu, es como una peregrinación a los lugares que viviste de niño.
Gracias por el relato

hermes97 | 08-10-2006 08:28:50

Ya estoy llorando, voy a tener que ponerme el internet en casa, que en la oficina leerte es un número.
Para que voy a escribir yo, tu expresas perfectamente todo lo que siento en esos momentos en que compartimos la misma vivencia.

Besos, te quiero, ¡mogollón! (léelo como si fuera Lola Dueñas en Volver)

Bruja | 09-10-2006 14:09:02

QUE GUSTO DA LEERTE....

Y que alegría verte rondando por ahí.

Besazos

Jose L Serrano | 09-10-2006 15:12:49

...mi Lobo querido, como he echado de menos tus relatos y los colores, los aromas y las sensaciones que nos traes... he tardado un huevo en poder leerte por aquello de la vida cotidiana y tal, pero ahora me pongo con Luar na Lubre...
Así que cruzaste por aquí, y hacía frio, cosa normal, jaja. Otra vez avisa, me pongo en la carretera y enseño una pierna, a ver si me recogeis y hago viaje gratis...
...bobadas aparte, es un placer tenerte de vuelta. Un abrazo.

Un Angel | 16-10-2006 13:57:39

Comentar


Recordar datos

ADN.esADN.es Medio Oficial Premios Bitacoras 2008: Ley de dependencia